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Si
preguntásemos a un paisano de la zona cuál es el
ave más emblemática, sin dudarlo nos
respondería el faisán, nombre local con el que se
conoce al Urogallo. No es de extrañar por tanto, que en la
presente obra, se le dedique un extenso capítulo
con
abundantes imágenes.
Esta
especie en peligro de extinción y de marcado
carácter septentrional, encuentra en este espacio protegido
uno de los últimos reductos de nuestra península.
Si
bien es cierto la dificultad que entraña, no sólo
el avistamiento de dicha especie, sino el encontrar indicios que
delaten su presencia, el resto de los integrantes del grupo de las
aves, nos ofrecen a cambio numerosas posibilidades de disfrutar, ya
sea
con su contemplación o con el trinar de sus cantos.
En este libro se dedica otro
capítulo a ese
conjunto de aves que podemos encontrar en el Parque, especies tan
atractivas como el Águila
Real o el Azor
y otras menos conocidas
como puede ser la familia de los pícidos
o pájaros
carpinteros. |
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